Martes y trece

¡¡Hola chavalería!!, hoy hablaremos del día de ayer, de lo que me sucedió…

… Hay días que cuesta escribir, hoy es uno de esos días. Cual es la razón… ¡¡¡Martes y trece!!!. No, no  es que sea supersticioso, pero el día no ha empezado bien. Abro la nevera y ¡¡¡¿¿siento calor??!!!, ¿qué cojones pasa?… muy fácil no funciona. Se ha jodido la nevera, su interior es una especie de sauna.

Martes y trece

Las sardinas se han puesto hasta traje de baño, de los huevos han salido pollos y me ha parecido ver a la mayonesa con un cartel que ponía “Aupa la salmonela”. Pensándolo bien, siempre he querido tener una sauna en casa, pero que hago yo ahora con la carne, el pescado, yogures… y las cervezas frías, bueno ahora las cervezas están como el pis.

Llamaré al tecnico y entre la salida, mano de obra, piezas…etc,etc…si es que tiene arreglo… supongo que todo esto hará que me suba la tensión…y me baje la cuenta corriente…

Intento relajarme en el sofá, voy a poner música tranquila, respirar hondo e intentar ver lo positivo del día… que más da que sea Martes y trece. ¡¡Eso son chorradas!!

Enciendo el aparato de música y ¡¡¡tachaaan!!!, no suena nada, vuelvo a darle al On al mando, pues ni On ni pollas!!, no funciona, voy a buscar pilas al cajón donde las guardo, allí siempre tengo de todos los tamaños, grandes, pequeñas, de petaca, medianas…. ¿medianas?, ¡¡¡¿dónde están las medianas??!!!. No puede ser, tengo de todas, hasta de botón, pero no tengo las que necesito!!!… joder!!, bah, pura casualidad… que más da el día que sea…

Voy a desayunar, pero claro, la leche huele “rara”, algo me dice que si la tomo no me levantaré en todo el día del “trono”, eso si que sería “Juego de tronos”, los yogures igual y no, no tengo más bricks de leche. ¡Ya se!, tomaré un vaso de agua… que viene bien para depurar. Mmmmmm, que gran desayuno… vaso de agua y unas galletas.

Ya se, me voy a la ducha y voy a disfrutar de ese momento, mimaré mi barba, será un tiempo dedicado a mi y punto. Nada ni nadie me lo va a estropear!!!.

Hoy os voy a hablar de una marca con una amplia gama de productos. Una marca de las de toda la vida, esa marca es lea.

Lea

La historia de Lea comienza en 1823 y en la actualidad sigue bajo la tutela de la sexta generación de la familia que inició el negocio. Es un referente en el afeitado clásico y moderno y con una mayor presencia en la cosmética e higiene personal. Hablaremos de uno de sus productos y en próximos post iremos conociendo más cosas de ellos.

Serum para barba Lea

Martes y trece

Es un serum que sirve para suavizar y reparar la barba.

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Gracias a sus ingredientes: Vitamina E, aceite de argan y de abisinia y a sus propiedades suavizantes y reparadoras, previene los picores y la sequedad dejando una barba cuidada y con brillo natural.

Tiene un aroma muy agradable, una mezcla cítrica y amaderada, que le da un toque perfecto.

Su tamaño es de 50ml, viene en un bote con dosificador, en una caja que a mi personalmente me ha gustado.

Y como siempre os recomiendo masajear toda la barba desde la raíz a las puntas, de esa forma también cuidaremos nuestra piel.

Es un producto que estoy probando ahora, me gusta, pero de todas formas cualquier nueva sensación que tenga sobre el, lo hablaré en futuros post.

La verdad que Lea lleva muchos años haciendo buenos productos y este no iba a ser menos. En nuevos post iremos desgranando más cosas sobre esta gran marca, ya que tiene una amplia gama de artículos que iremos descubriendo o redescubriendo.

Ya estoy en pelotas, preparado para la ducha,  para gozarla… ¡¡ding-dong!!, ¡¡¡el timbre!!!, que le den, paso. ¡¡Ding  dong!!, ¡¡ding dong!!, suena si parar. ¡Joder, insisten mucho!, quizás sea importante, me pongo la toalla y voy a mirar quien es. Abro la puerta y veo a dos tíos, con traje, una carpeta y una cara de comerciales ¡¡¡de la hostiaaa!!!, “hola querido amigo, le pillamos bien?“, a lo que le respondo con cara de circunstancias y un “¿tu que crees salado?“, claro todo ello en pelotas y con una toalla de falda, ósea, un cuadro del copón. Se me pone hablar de las ventajas de hacerse socio de no se qué, no paran de hablarme, pretenden venderme un no se qué. Intento excusarme pero ni puto caso, ellos a lo suyo, bla, bla, bla… me doy media vuelta, me pongo la toalla en el hombro y les digo con total serenidad: “caballeros, lo siento, que tengan un buen día” y mostrándoles mis glúteos, ósea, el culo, cierro la puerta. Siempre hay que comportarse como todo un caballero…

Me ducho, me voy a secar, pillo la toalla… ¿la toalla?, noooo!!, la he dejado cerca de la puerta de entrada, ahora voy a tener que ir a por ella mojando todo el pasillo, esta es una de las cosas que me fastidian un montón… pero prueba superada, recupero la toalla, me seco y como no, el pasillo y todo el perímetro cercano a la ducha están llenos de charcos…

Me visto y salgo a la calle, con actitud, animado, lo que si noto que mi bolsillo va más ligero, que pesa menos de lo normal, quizás sea que haya menos dinero gracias a mi nevera y al técnico, pero… oh oh…  ¿a que no he cogido las llaves de casa?… ¡¡¡¡nooooooooooooooooo!!!!… ¡¡¡¡puto martes y treceeeee!!!!.

p.d: El técnico ha certificado el fallecimiento de la nevera.

¡¡Rock and Txoron!!

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Martes y trece

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8 thoughts on “Martes y trece

  1. Jajajaja! Genial post! Txoron a mi el pasado verano en pleno agosto, también, no se le ocurre otra cosa que hacer a la maldita nevera que morirse, en mi caso el técnico certificó que era la placa central, pero sus euricos costo. Por cierto yo utilizo el jabón de afeitado en barra de Lea, muy bueno.

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